No tengo problemas de sueño. El sueño tiene problemas conmigo. Me abandona en mitad de la madrugada: una, dos, tres, cien veces, cada que pongo mi cabeza sobre mi brazo derecho -cruzando las piernas y acomodándome en la siempre patética posición fetal, juro que es algo inconsciente- y término víctima de los brazos de morpheo.
Cada vez es peor que la anterior. Pero me hace delirar más y morir menos.
Cada vez es peor que la anterior. Pero me hace delirar más y morir menos.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario