Parece que ha sido menos tiempo el que hemos estado involucrados, pero es más del que pude predecir.
Algunas veces olvido como dimos el uno con el otro, y podríamos crearnos una historia en la que casualmente nos encontramos en una central de camiones y nos reímos al cruzar miradas, podríamos decir que nos conocemos desde niños y que siempre estuvimos juntos; existe la posibilidad de que yo haya llegado como un nuevo integrante a su lugar de trabajo y que descubriésemos nuestros gustos musicales similares, que nos conocimos en ese tren yendo a París y pasamos la noche juntos, o que alguno de los dos es una especie de inteligencia artificial... o tal vez, un día alguien me proporcionó su numero telefónico y nos convertimos en dos extraños al lado de la bocina... en fin.
Ni usted ni yo recordamos la fecha. Ni usted ni yo somos los mismos.
¿Y es que ahora eso es importante? Algunas veces noto en su tono de voz un cansancio irrefutable, pero continua leyendo el cuento; a veces en sus ojos he notado dolor y se ha limitado a ofrecer la mejor opción y siempre ha sostenido éstas manos frías.
Me ha dicho que si le suelto la mano, se pierde, no podría haber hecho mejor metáfora.
Espero que donde sea que se encuentre, sus manos sigan tibias, esos ojos sean alegres y esa voz siga leyendo cuentos.
Atentamente
QuienSea
Comentarios
Publicar un comentario