Ir al contenido principal

Definición de Amor

Recuerdo que hubo un momento en mi vida en el que un diccionario marcó un punto crucial en mi vida. Alguna maestra nos preguntó como definir, digamos, la palabra casa. En ese momento, la sangre se me heló. 

La versión infantil mía sabía qué era una casa. Esa mente escolar, podía visualiza, casi hacerla tangible en la recreación del pensamiento, pero no sabía reproducir en palabras qué era. Lo mismo me pasó con las siguientes palabras que bombardearon mi mente (árbol, pared, etc.) con el fin de poder definir al menos una palabra, y como se podría suponer, no lo logre. Luego solo yace un vago recuerdo en el que nos regalaban diccionarios.

Un diccionario para mi, era tener la vida resuelta, además, era portátil. Saber si determinada cuestión se clasificaba como un sustantivo, un verbo o un adjetivo, me hacía hacer sentir segura de la realidad, de la existencia y veracidad de las cosas: como si al nombrar las cosas, mágicamente aparecieran en el contexto real en el que en ese entonces vivía. Así iba yo por la vida, creyendo que sería así de fácil.

Algún tiempo después, busque en mi diccionario la palabra amor. Ya en algunas ocasiones la había escuchado, y cuando la gente se expresaba, supongo que podía entender la intención. Supongo. La verdad recuerdo que por lo general, lo hacía como un reflejo, pero así es uno de niño, ¿no? Niñas de mi entorno me sorprendían cuando las encontraba hablando de cartas de amor y yo no entendía la razón de tanta exaltación. Alguna vez, aún en esos años infantiles, recuerdo haber comprado una tarjeta y sentirme realmente estúpida al leer lo que decía. Si no mal recuerdo tenía unas figuras de osos y decía algo, que en su momento, me pareció muy meloso. Igual la compré. En realidad, la compré porque había recibido una y supuse que debería dar una como respuesta. Mi ausencia de imaginación y sensibilidad me hizo comprar esa tarjeta, que de hecho, era muy similar a la que había sido mi presente... solo que yo ni me moleste en escribirle algo al reverso.

Y entonces, ¿qué era el amor? 

Años después, podía identificar algunos sentimientos expresados en canciones. Adquirí, y como uno de mis bienes más preciados, el CD original de The Smashing Pumpkins, "Rotten Apples". Ese artefacto que abracé y utilicé al máximo, me llevo a toparme con una de las frases que hizo un abismo en mi cerebro, en el cual aún hoy, en los momentos menos adecuados, vuelvo a caer (¿o quizá saltar?).
El misterio del amor es mayor que el misterio de la muerte - Oscar Wilde.

En su momento, la escribí en innumerables superficies, creyendo tal vez, que así podría develar el misterio, pero no lo logré.

Y es que conforme voy tachando días en calendario y más horas de insomnio aceleran el proceso de envejecimiento al que irremediablemente todo ser vivo esta sometido, el misterio se hace aún mayor. 
Lo que me va quedando medianamente claro, es que nunca lo encontraré en una fuente bibliográfica, nunca será lo mismo para nadie.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ocio: Podcast

El año pasado, llegué a tener sensación de agobio al escuchar música todos los días. A partir de ese sentimiento se empezaron a generar ideas, tal vez demasiado disparatadas por algo tan insignificante, sobre que mi tiempo musical era tiempo perdido en el que podría haber aprendido algo. Así que comencé a buscar podcast. Desde hace aproximadamente 5 años me introduje al mundo del podcast, y no quise salir de nuevo. Es como escuchar programas de radio de contenido de alta calidad (claro, sus excepciones habrá), de temas del propio interés y con acceso al gusto: pausar, regresar, repetir. La verdad es que sigo varios, pero hoy me limito a compartir dos. De una vez digo, que son de España, para que si no es del agrado del lector, no se lleve una sorpresa. Sin más preámbulo, comenzamos. La Conjura de Ludovico Con un nombre original, que desde principio te da la referencia al cine, por Naranja Mecánica/A Clockwork Orange, éste podcast te adentra al mundo de la psicología den...

Si son víboras, me arrastro.

¿Existe una relación en las acciones aleatorias y las actividades de la vida diaria? Me refiero a aquellas actividades fuera de nuestro alcance y control como predictivas o influyentes de lo que sucede en la realidad.  Me llega a la mente "Un long dimanche de fiançailles", cuando Mathilde lanza al aire un supuesto sobre Manech, poniéndolo bajo el juicio de, por ejemplo, pelear una manzana,  si éste es cierto o no. Solía ser una de mis actividades favoritas. Algunas veces me sorprendió lo confiable que podía ser, pero se que no es real. Resulta que incluso A. solía hacerlo. Dice que cuando S. estaba en el hospital y no teníamos noticias de él, pensó, "si llueve, es que S. ya falleció". Llovió en el momento en A. subía al autobús rubo a esa ciudad dónde S. estaba en el hospital. S. murió. A mi me lo dijeron despúes, y no de la mejor manera. Entonces, esta vez, me la había pasado entre "La Tregua" de Benedetti, para que, cuando fuera a ...

Treinta y tres (Canciones de cajón I)

Billy Corgan contó para un programa especial de  Storytellers , bajo el sello de vh1, el significado - y por tanto la historia detrás- de algunas de sus canciones más emblemáticas, dentro de las cuales está "Treinta y tres", como se puede predecir por el título. Yo escuché esa canción cuando tenía 12 o 13 años; siendo que "Mellon Collie & The Infinite Sadness" había sido el disco mas importante en ese momento de mi vida, disco que escuché tantas veces que empezó a rayarse, y aún hoy conservo con nostalgia. El disco doble que amé con locura y cuyo arte me hacia transformar realidades e imaginarme entre historias fantásticas de estrellas y gatos parlantes. James Iha  y D'arcy, en una en uno de los fotogramas del video "Thirty Three" A pesar de mis teorías sobre la letra de la canción, tanto propias como infundadas por lo que había leído acerca de las coincidencias sobre la vida de Jesucristo, al encontrarme el storyteller, sacié mi se...