Son demasiados los que tuvieron que partir, aquellos que no pudieron detenerse para dar una despedida, y así aliviar a quienes se quedaban con él corazón desgarrado, en las manos. Apretándolo. Deseando. Llorando. Rogando.
Cuando la mente vuelve a recordar la simplicidad de la complejidad que envuelve al tiempo, el apego, la vida y la muerte, todo se vuelve absurdo. La mente frágil puede perder la estructura y derrumbarse.
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| Moenia. FNSM, 2016 |
Miles de personas uniendo sus voces en un coro homogéneo, anhelando para su mundo, una respuesta.
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| Isla San Marcos, 2016 |
Son los pactos que aunque fuera tiempo, pueden quedarse y revivirse.
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| Rueda de la Fortuna. Isla San Marcos, 2016 |
El miedo de enfrentar un miedo. El gozo de experimentar el gozo.
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| Los Románticos de Zacatecas. UAA, 2016 |
Son melodías que surgieron de poemas escritos por las manos de esos amantes solitarios, dueños de los protagonistas amores imposibles, nacidos en una cama de hubieras y cubiertos con sábanas de promesas. Tirados en un jardín.
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| Algún lugar |
Perderse en el rumbo del tiempo. A veces es necesario que alguien te jale de nuevo al mundo real y te recuerde que sigues ahí.
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| No estoy soñando |
¿Cuándo es que se empieza a perder la cordura? Algunos lo describen como, literalmente, ir perdiendo la cabeza, un sonámbulo, un ambulante diurno, la segmentación del propio ser, el insomnio que se aferra a tu cuerpo de cada noche y las ideas exageradas pero siempre lógicas.
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| Expoplaza. Granizo. Julio, 2016 |
Como un sonámbulo que pone un pie frente a otro, a ciegas y sin rumbo. Después de una tormenta creada por morfeo, no puede recordar de dónde ha salido ni a dónde va. No hay sonidos al rededor. No hay de dónde sostenerse.
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| Jardín de San Marcos. Granizo. Julio, 2016 |
Al final, siempre es duro admitir el deseo de tener un hogar cálido a dónde regresar, dónde llamar y tener la seguridad de que hay alguien al otro de la linea que cogerá el teléfono y que, con voz suave, dirá lo que el corazón anhela escuchar.
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| En espera de volver a casa. |
Sin embargo, no importa cuan fuerte sea el deseo de la eternidad. El fin es el fin.
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| Los pájaros. Adiós. |
Y cuestionar demasiado las cosas, como los miedos y la ternura, puede mantener atrapado al ser en los porqués, y hacer que se deje a un lado lo esencial: enfrentar y sentir.
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| Los Gatos. Parque México, 2016 |
Encontrar lo grandioso en lo devastador, y lo despreciable en lo hermoso. No existe control fuera del ser.
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| Se acabó: Tranquilidad. |
Todo esta cambiando.
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| Finalmente. FIL, 2016. |
Pero no es el fin.
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| Bengalas infantiles |
No del todo. No aún. Solo del año.
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