Conejito de polvo.
Me quedé bajo la cama.
Recuerdo que no comprendías a los humanos y yo tampoco.
A veces no te das cuenta cuando se van formando lazos, pero nuestras cuerdas se hicieron de sangre.
Viste el mismo paisaje que yo veía, y hasta tosimos al mismo tiempo. Tu me dabas ganas de toser y yo te ahogaba con mis lágrimas.
Pero compartimos habitación. Y compartimos madre, la ausencia.
Conejito de polvo, te escribí en el aire una carta, y me dijiste que te desvanecías como diente de león y burbujas que flotan para reventar.
Hace tiempo que encerramos en el baúl nuestros corazones.
Te vi dejado rastro de tus polvorientas patitas a cada brinco, pero no quise acercarme, era lo único que quedaba de ti.
Conejito de polvo, regresa pronto, si es que has de regresar.
He revisado atrás de los muebles y bajo el colchón. Parece que han pasado años.
Ésta vez saliste de mi cama sin avisar, justo cuando creía que no volverías.
Volviste para que hacerme toser y yo te ahogue de nuevo.
Esta vez me he puesto un pañuelo. Es hermoso el impermeable con el que has llegado.
Conejito de polvo. Soy real. Y tú también. Un año más real.


Bravo. Me gustó mucho. :)
ResponderEliminarGracias :) hago las cosas de corazón :DD
Eliminar